Crítica: Spoon – Hot Thoughts

Etiquetas:
FacebookTwitterGoogle+PrintEmail
Spoon

La banda de Britt Daniel y Jim Eno certifica su excelente estado de forma con Hot Thoughts, su noveno álbum. Rock camaleónico, con un ojo puesto en el britpop más efectista del Reino Unido y otro en el rock norteamericano de raíces sureñas. Otro disco imprescindible de los tejanos.

Spoon llevan ya un par de discos siendo absolutamente irresistibles. La formación tejana, que acaba de publicar su noveno trabajo en casi 25 años de trayectoria, está viviendo una especie de segunda juventud, materializada en sus dos últimas, notables e imprescindibles entregas: They Want My Soul, fechado en 2014, y Hot Thoughts. Esta última, puesta en circulación hace apenas tres semanas, significa además el retorno de Britt Daniel, Jim Eno y compañía a Matador Records, el sello que les dio su primera oportunidad allá por el año 1996. Desde entonces Spoon han pasado por Elektra –propiedad de Warner–, Merge, ANTI- y Loma Vista, completando un circuito de sellos independientes que, de algún modo, dice ya mucho de quiénes son y qué tipo de música hacen.

Pero, ¿cómo podríamos definir específicamente su música más allá del arquetipo de grupo indie? Porque, ciertamente, dicha etiqueta alude más a los conductos de difusión y a las estrategias creativas en general que no a un estilo o género concreto, siendo que muchos de ellos, si no todos, nacieron en su día de escenas marginales y, por tanto, económicamente independientes. Creciendo y mezclándose en libertad.

Y precisamente esas parecen haber sido las principales actividades de Spoon a lo largo de su trayectoria más reciente. Como resultado, si nos fijamos en su último álbum, podríamos hablar de un equilibrio casi perfecto entre la influencia del poprock británico y la del rock americano, principalmente de ese que es directo y que bebe a su vez del stoner y del southern rock. Además de otro muchísimos detalles provenientes de aquí y de allá.

Rock camaleónico

Del primer apartado encontramos como mejores ejemplos ‘Do I Have to Talk You Into It’, donde planea la sombra de Damon Albarn y su entonación chulesca: un sonido a medio camino entre Blur y Gorillaz; y ‘Firt Caress’, que añade el estilo saltarín de Pulp a las coordenadas del mosaico. También ‘Tear It Down’, donde notamos esa amabilidad y elasticidad melódica (con piano beatlesiano de fondo) propias del clasicismo pop-rock británico. Un tema cuyo final marca quizá el punto de mayor épica pro-felicidad del álbum.

Del segundo apartado, por el contrario, destaca el par de temas que sirve de obertura en este Hot Thoughts. Un arranque que, como ya ocurría en They Want My Soul con la potente ‘Rent I Pay’, te absorbe inexorablemente hacia el interior del disco. La homónima ‘Hot Thoughts’ es de esos pelotazos de rock que aúnan ritmo, desenvoltura y una pizca de amor propio desorbitado: una bofetada de frescura con la que podemos combatir cualquier atisbo de astenia primaveral. ‘WhisperI’lllistentohearit’, a continuación, profundiza en la actitud desafiante propia de un par de buenos músicos sureños. El cambio de ritmo y de tercio que se produce en el minuto 1:51 está entre los mejores momentos de todo el álbum.

El único problema que surge de un inicio tan espectacular es que, forzosamente, el suflé tiende a bajar. La segunda parte de Hot Thoughts es mucho menos magnética que la primera, menos rotunda. El punto de inflexión lo marca ‘Pink Up’, un corte nocturno y subterráneo que abre la veda del beat desde el planteamiento más lisérgico posible. Más adelante, con mayor contundencia y calado, se acercan a un tipo de producción monumental, oscura y pesimista en ‘I Ain’t the One’, e incluso rozan la indietrónica de LCD Soundsystem en ‘Shotgun’; pero no hay que confundir lo simplemente estimulante con lo verdaderamente magnético. En ese sentido, el corte más infeccioso del álbum seguramente es ‘Can I Sit Next to You’, un tema cargado de groove que recuerda al pop estilo Mark Ronson: dinamita rítmica.

El disco se cierra con ‘Us’, una pieza instrumental protagonizada por unos vientos que revolotean al compás de una batería también libre. Una inequívoca señal de salida de un álbum que certifica un punto, no ya de madurez, sino de rejuvenecimiento desde la experiencia y desde una porosidad evidente. Difícilmente lleguen, a estas alturas, a cosechar un éxito de masas proporcional a su más que notable trayectoria; pero, desde luego, si no lo hacen ahora que están en plena forma, no lo harán nunca.

Spoon actuarán este verano en el Bilbao BBK Live 2017, con entradas a la venta en Ticketmaster.

Foto de Zackery Michael.

FacebookTwitterGoogle+PrintEmail

2 Comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *