Crítica: The xx – I See you

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I See You, el tercer disco de The xx, es un diez en todas sus facetas. Combina el sonido acristalado de antaño con un decorado más activo, y no defrauda en lo morfológico. Además, contiene el discurso esperanzador sobre la unidad, la comunidad y el amor que todos necesitábamos tras el desastroso año 2016. Una joya que será eterna.

The xx son una fortaleza de soledad. Un enorme castillo de hielo, vacío, transparente y acristalado, donde resuena el interior solitario y vital de una generación entera. Da igual que hagan pop, electrónica minimalista o alguna nueva (o no tan nueva) variedad de synth o dream pop: son el sonido más universal y representativo de la última década, el crisol que ha amalgamado corrientes tan dispares como las ya mencionadas, y algunas más, para ponerle voz y poder contestar a un futuro que se acerca cada vez más rápido.

Análisis de un corazón moderno

Por si fuera poco, a partir del nuevo álbum que acaban de publicar, se han convertido en el mejor motivo para tener fe en el futuro y en la comunidad humana. I See You, tercer trabajo del trío británico, llega cinco años después de Coexist superando con creces las altas expectativas y postulándose como el manifiesto sobre el amor moderno que todos necesitábamos; ese que protagoniza nuestra generación, deshumanizada e hiperconectada. En cierto modo, más allá de la evolución morfológica de su música –en la que tiene mucho que ver In Colour, el debut en solitario de Jamie xx–, el gran acierto de The xx en esta entrega reside en la elaboración de un discurso que, hoy por hoy, nos hacía falta como el comer. Tras un deprimente año pasado basado en la post-verdad, todos necesitábamos volver a creer en nosotros mismos como colectivo.

También ellos, por lo visto, han necesitado reforzar su unión como banda y como trío de amigos de toda la vida, por lo que parece que han hecho de su discurso personal el de toda la comunidad humana. Dicho discurso, reparador y lleno de esperanza, ha quedado magistral –¡Qué maravilla de melodía!– y eternamente registrado en ‘Replica’, el tema central del disco: reflejo, imitación, ¿acaso no es la naturaleza repetitiva de nuestra especie la base de nuestras identidades comunitarias? Puede que nos hayamos convertido en pura maquinaria, hiperconectada y diseñada para imitar, pero, ¿no debería eso unirnos más? En un tema que puede explicar el espíritu de Westworld o el de Blade Runner, The xx captan una realidad social y comunitaria que podría resultar aterradora, pero a la que logran darle la vuelta. I See You es el reflejo luminoso del espejo negro de Black Mirror. Porque aunque nos hayamos convertido en máquinas, autómatas, replicantes o en anfitriones, siempre conservaremos la huella del fallo químico: el amor.

El resto del álbum se divide en canciones sobre el amor y canciones sobre la identidad, regadas con infinidad de preguntas que los miembros de la banda se han podido contestar de manera colectiva, colegiada. El valor de la comunidad, otra vez, y en la base de toda su fórmula. Amad y uníos.

Evolución por dentro y por fuera

Por otra parte, ‘Replica’ es también uno de los mejores ejemplos de la nueva morfología de The xx. Aquel castillo transparente de soledad de su álbum de debut, aquel que colorearon en Coexist, se ha llenado de decoración en I See You. El beat de Jamie Smith y sus samples ocupan el espacio que antes solo se intuía. Un espacio que siempre ha estado ahí, vacío, y que ahora rebosa de vida. Rebosa de amor. De identidad. También la instrumentación y las voces de Oliver Sim y Romy Madley-Croft han ganado peso, como también lo ha hecho una rítmica que parece más natural, variada e integrada en el ADN de su sonido.

Esto último se explica nítidamente a partir de ‘Dangerous’, una orgía de vientos, beats, voces, ímpetu y riesgo que marca seguramente el punto más desafiante de la carrera del trío de Londres, demostrando además un carácter eminentemente fortalecido. No obstante, tanto la rítmica como el relleno –instrumental y producido– del beat, aunque enriquecidos, evolucionan de manera decreciente durante la primera mitad del álbum, pasando por las atmósferas livianas y etéreas de ‘Say Something Loving’ y ‘Lips’, dos radiografías aun mínimamente bailables de cómo funciona un corazón moderno, hasta reencontrarnos en el mismo espacio acristalado y minimalista de antaño, en ‘A Violent Noise’ –sincera confesión de Sim sobre su desconexión de lo que importa– y en ‘Performance’ –sincera descripción de la identidad creada por Madley-Croft para proteger su verdadera identidad. Los The xx de antes, con toques maestros de producción e infalibles arreglos.

Ya en el tramo final, y pese a arrancar en esa misma línea sostenida entre minimalismo y enriquecimiento decorativo del espacio, la bellísima ‘Brave For You’, una carta abierta de agradecimiento de Romy a su desaparecido padre por haberle insuflado valor en la vida, crece de manera vigorosa, como un eco que se va llenando de amor, sin perder de vista la esencia de la soledad. Un tramo final en el que beat y decoración vuelven a protagonizar momentos bailables como ‘Hold On’, e himnos de melodías inolvidables como ‘I Dare You’. En esta última se hace hincapié en la complejidad y riqueza del amor adulto –”A rush of blood is not enough / I need my feelings set on fire / Now I’m deep in it, infatuated / Side by side, and I know that you want to“–, completando la radiografía del corazón moderno y cerrando su propio discurso de unión con ‘Test Me’, la desnuda pieza final, la oda a su propia amistad.

Como conclusión no podemos sino descubrirnos ante el que va a ser, con toda probabilidad, uno de los álbumes más apreciados del año. Combina ternura con fortaleza, glaciares con hogueras y se basa en el mismo contraste de siempre entre dos puntos, pero con el contrapunto del espacio delicada y elegantemente decorado por un tercero. Más allá de su añada, que se augura en la línea del excelente nivel musical de 2016, I See You se postula como un álbum con discurso generacional: la descripción y análisis del corazón moderno. Un acierto de principio a fin, por dentro y por fuera.

The xx actuarán el viernes día 2 de junio en el Primavera Sound 2017 de Barcelona.

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