#FridayFIB|En ocasiones, los fibers también duermen

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Hoy me toca hacer de bruja mala del cuento y desmontar un mito de FIB 2016. Lamento mucho destrozar la leyenda urbana, pero tienes que saber que LOS FIBERS TAMBIÉN DUERMEN. Lo sé, te cuesta creerme porque llevamos cuatro semanas contándote en nuestros #FridayFIB la cantidad de cosas que puedes ver y hacer en el festival, así que ya debías estar pensando que cuatro días seguidos de fiesta no hay cuerpo que los aguante. Pero no es así, y hoy me propongo ofrecerte una guía práctica para descansar ese cuerpo serrano entre bolo y bolo.

La primera opción es dormir a escasos metros del recinto y los escenarios, en Campfest. Esta es la zona de acampada gratuita para todos los que hayan comprado un abono de cuatro, tres o dos días, pero también para los que tienen pases VIP. Es la elección ideal para los que quieren vivir la experiencia desde dentro y sin gastar ni un euro, porque a los fibers se les permite acampar no sólo los días del festival, sino toda la semana del festival. Tiene algunas zonas de sombra y capacidad para más de 20.000 personas, así que será difícil que no encuentres un sitio donde plantar tu tienda.

Campfest tiene todos los servicios necesarios para que tu estancia sea agradable: seguridad, puestos de comida y bebida abiertos 24 horas, duchas colectivas, wifi, taquillas, alquiler de tiendas de campaña, un mercado, servicios sanitarios, alquiler de bicis, puntos de recarga de móviles, aparcamiento y accesos para personas con movilidad reducida. Además, tienes paradas de autobús en la puerta por si quieres acercarte al pueblo en cuestión de minutos.

Yo no te voy a engañar. Si nunca has acampado en un festival de música, tienes que saber unas cuantas cosas antes de vivir la experiencia. No estarás solo, sino rodeado de gente, así que es poco probable que te acune el sonido de los grillos antes de cerrar los ojos. Lo más normal es que durante la noche escuches al resto de campistas que pululan a tu alrededor. Si te molesta el ruido, no te olvides los tapones para poder desconectar. Y si eres de los que se viene arriba a la mínima, puedes hacer infinidad de amigos durante la noche y seguir la fiesta hasta el alba. No te haces una idea de la cantidad de parejas que salen de una zona de acampada.

Más comodidades

Pero si eres un poco más exquisito, entonces tu opción es Villacamp. Es la nueva zona de acampada situada dentro del pueblo, a unos 10 minutos del recinto del festival. Las instalaciones son más confortables que las de Campfest y tienen menos ruido, aunque el espacio es más reducido. Aquí pueden alojarse unas 2.500 personas que previamente hayan adquirido una entrada para tal fin. Sí, ésta zona de acampada es de pago, pero todo el espacio está en sombra, hay césped, duchas individuales, un campo de fútbol, zona de ocio, la playa está muy cerquita y los servicios generales son excelentes.

Toda la superficie se ha limpiado, allanado y nivelado previamente para hacerla accesible a los asistentes. Además de estar vallada, tiene todas las conexiones necesarias para dotar a los fibers de agua y luz y hay autobuses en la puerta que te llevan al festival sin coste alguno.

La tercera opción es la de los que quieren vivir el festival, pero sin renunciar a las comodidades que ofrecen los colchones mullidos, las duchas sin esperas y el servicio de habitaciones: los hoteles, hostales y pensiones de Benicàssim y alrededores. Puede que pienses que si no acampas necesitas un transporte privado, pero tampoco es el caso. Hay autobuses lanzaderas gratuitos desde el pueblo y la playa hasta el festival.

Aquí sería muy largo ponerte toda la lista de hoteles que hay, pero siempre puedes echar un ojo a las páginas de turismo de Benicàssim, Oropesa del Mar (a 8 kilómetros de distancia) y Castellón de la Plana (a 12 kilómetros de distancia). En cualquiera estarás bien atendido, que si por algo se conoce a España es por la calidad de sus establecimientos turísticos, así que sólo te queda ya sacar tu abono y empezar a vivir la experiencia FIB.

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