Los discos de mi vida, por Karen Koltrane

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Karen Koltrane 2017

Inauguramos nueva sección en Cuatro Pistas: “Los discos de mi vida”. No los de quien escribe estas líneas, claro, sino los de una serie de artistas nacionales que conforman, según nuestra modesta opinión, la flor y nata actual del panorama musical nacional.

Por aquí pasarán bandas y artistas de todo tipo para entregarnos la selección definitiva: los cinco discos más importantes de sus vidas, en orden cronológico y asociándolos a sus recuerdos más preciados. Una bonita forma de conocer un poco más a nuestros artistas nacionales favoritos.

Karen Koltrane, nuestro flamante primer invitado, está hoy de enhorabuena. El proyecto de Ángel Valiente, un trotamundos recientemente (re)instalado en Barcelona que ya despuntó en 2014 con Plantas de interior, su debut con Foehn Records, vuelve al ruedo con un segundo trabajo que nos ha parecido sobresaliente. Álbum se estrena hoy viernes y esta noche lo presentará con su banda en la sala Apolo de Barcelona, teloneando nada menos que a Los Planetes, quienes, según dicen, se hallan absolutamente enamorados del proyecto de Valiente.

Dreampop, shoegaze del blandito, pop sintético de raíces ochenteras y un sonido que ha pasado de ser doméstico y un tanto lo-fi a erigirse con verticalidad y mucha personalidad como catalizador de una serie de influencias; algunas de las cuales veremos reflejadas en la selección que nos ha enviado Ángel Valiente. Así pues, sin más dilación, estos son los cinco discos más importantes en la vida del responsable principal de Karen Koltrane:


THE SMITHS – The Smiths (1984)

¿Cuándo lo descubriste? Con 15 o 16 años, lo compré en la Tipo junto con un DVD recopilatorio de videoclips de The Smiths.

¿Qué significó para ti? Forma parte de la banda sonora de mi adolescencia. Recuerdo escucharlo con mucha emoción leyendo las letras en el folleto. Tumbado en la cama, con los cascos puestos, nadie me entendía en el mundo excepto Morrisey.

Un momento vital asociado: Me acuerdo que una tarde después del instituto fui con el DVD con los videoclips a enseñárselo a mis amigos para verlo todos juntos en casa de uno de ellos. Al cabo de un rato empezaron todos a poner caras raras, haciendo comentarios jocosos sobre Morrisey mientras él cantaba con esas camisas anchas de seda y un ramo de flores. De hecho creo que se rieron también un poco de mí. A veces es difícil ser joven.

MY BLOODY VALENTINE – Loveless (1991)

¿Cuándo lo descubriste? Con 17 o 18 años, navegando por la red, surfeando en internet.

¿Qué significó para ti? Fue un disco que llegó a mis manos en uno de esos momentos adolescentes en los que los descubrimientos musicales los vives con muchísima intensidad. Me pareció mágico, como una puerta a un sonido desconocido. Llegué a través de otros grupos que escuchaba entonces (Sonic Youth, Mogwai, Yo La Tengo, Mercromina) pero esto era otra cosa. Recuerdo que idolatraba tanto a Kevin Shields que por aquel tiempo sólo soñaba con llegar a ahorrar lo suficiente para comprarme la Fender Jazzmaster roja que llevaba. Al final, unos dos años después me la regalaron mis padres. La sigo usando todavía y me encanta como el primer día, de hecho es la guitarra con la que he grabado los dos discos.

Un momento vital asociado: Muchos, es un disco que me ha acompañado a lo largo de los años. La primera vez que escuché ‘Sometimes‘ viendo Lost in Translation reconozco que me emocioné un poquito. Maldita postadolescencia.

SONGS: OHIA – The Lioness (2000)

¿Cuándo lo descubriste? Con 23 años, por un recopilatorio de una amiga.

¿Qué significó para ti? Decía Goethe que hay cuerdas en nuestro interior que es mejor no tocar. En este disco Jason Molina las toca todas. Es un disco austero, pero con unos niveles de introspección tan abismales que dan vértigo a cualquiera que se asome a escucharlo detenidamente.

Un momento vital asociado: Cuando dejé Barcelona para irme a Berlín, conduciendo una furgoneta de alquiler con todas mis cosas para dejarlas en casa de mis padres. Mi cabeza centrifugando.

DIIV – Oshin (2012)

¿Cuándo lo descubriste? Con 24 o 25 años, probablemente lo vi en alguna revista online de música.

¿Qué significó para ti? Acababa de llegar a Berlín y la ciudad no se acababa nunca. Era uno de los discos que llevaba a todas horas en el iPod, andando por la calle y también en la bici cuando me iba los domingos por pueblos y carreteras secundarias de Brandemburgo. Me engancharon desde el primer momento, como el caballo a Zachary Cole Smith, con ese sonido tan característico de guitarras y esos guiños a Nirvana.

Un momento vital asociado: Recuerdo que fui con unos amigos a verlos presentando el disco en Monarch, un bar mítico de Kreutzberg con una cristalera que da a las vías del metro. Lo pasamos en grande y al terminar el concierto me compré una camiseta que todavía conservo con mucho cariño.

EFTERKLANG – Magic Chairs (2010)

¿Cuándo lo descubriste? Con 27 años, me lo descubrió mi novia cuando nos estábamos conociendo, tenía el vinilo en su casa y lo escuchábamos bastante.

¿Qué significó para ti? Me recuerda a Noruega en verano, los bosques, la luz, las islas, los ferris, los barcos de vela, los días que no acaban nunca y las noches con el sol en el horizonte.

Un momento vital asociado: La felicidad de sentir, como decía Jason Molina en ‘Being in Love‘, que “for the first time, it is working“.

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